Las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) en México enfrentan desafíos significativos para acceder a servicios bancarios, como dificultades de financiamiento y falta de educación financiera. Sin embargo, soluciones emergentes como microcréditos, bancos digitales y programas de asesoría están transformando este panorama, mejorando su crecimiento y sostenibilidad.